Textos inéditos

A.D.N.

 

La más nociva y curiosa especie
es el homo sapiens.
Extermina
o
canoniza
con idéntica pericia.
Su casta domésticamente salvaje
le impulsa a matar.
Repta
e
intenta
a la vez despegar
y perpetuarse en un más allá.
No se cree animal
y aspira
a
ser dios.
Humano tampoco es.
Se reproduce por ganas de joder.

 

 

 

 

Plegaria para una pija
 
A ti, muestrario de cirugías
posibles y no tanto,
que transmutas
fondos de cohesión
en fondo de armario.

A ti, Vuitton verbenero.

A ti, trajechaqueta.

A ti, secuoya codiciosa
únicamente datable
contando anillos de boda,
consumada inversionista
en apellidos compuestos.

Qué le vas a hacer si tú
naciste en buena familia,
si todo ante ti se vuelve sur,
si eres demócrata por imperativo fiscal,
supremacía sin diplomacia
pero garante a la vez
de las buenas formas,
de la cuenta helvética y el sablazo,
del feng shui para especuladores.

Una de las dos Españas
ahora es tu campo de golf.

Tú que encarnas el imperativo,
tú que meas Chanel a tu pesar
—porque sabemos que meas—,
desciende de tu todotirano,
alza tu mirada altiva
sobre el horizonte recalificado

y mediamelénamela.

 

 

El juego de las parejas
 
Si fueras la madre de todas las guerras
yo sería el comandante Edipo.

Si tú la Venus de Milo,
yo el contento Milo.

Si tú tan Jane,
yo tan Tarzán.

Si tú tanguera,
yo Garufa;

si coneja,
yo del opus;

si lolita
yo delinco;

y si lesbiana,
yo de luto.

 

 

Camarero, hay una emoción en mi sopa
 
Preservativos.
Una nacionalidad.
El cinturón de seguridad.
Gafas de sol.
Un plan de jubilación.
Cremas de protección solar.
Zapatos.
Dos apellidos.
Un más allá.

Señores pasajeros:
hacen lo correcto
al recubrir sus corazones
con varias capas de barniz.
Hacen bien al vacunarse
contra lo imprevisto.
Nos asombra su cautela;
su perfecta estrategia
contra el resbalón.
Pero si miran por las ventanillas
aún podrán ver pasar la vida.

 

 

Ausencia de ti nº 15
 
Que se te muera el perro.
Que te deje de hablar la peña
y que tu hermana
vuelva a la secta.
Que te despidan.
Que te escriban puta en el coche,
que tu madre se haga ludópata,
que te fallen los frenos y la píldora,
que tengas resaca siempre
y que no me olvides nunca.

 

De paso
 
Cuando vivía junto a la estación
tenía la sensación de estar de paso.

Ahora vivo junto al cementerio.

Y la sensación es la misma.

 

 

Por palabras
 
Joven poeta
busca voluntarios
para darle muerte
el día en que
se convierta en
un burgués
autoconvencido
de su propia valía
y haya olvidado que
una vez
puso este anuncio.

 

La copa rota
 
Desde el tenemosquehablar
hasta hoy
tuve tiempo para aprender
que fidelidad y felicidad
no riman,
que la misericordia
es una forma de amor.

Que el cáncer tiene más piedad
y duele menos.

 

 

Pepe Ramos, Madrid 1971. Ha publicado los poemarios Samsara (Crepitus, 1998), La copa rota (Línea de fuego, 1999), y Cinco formas de dar pena (Crepitus, 2002). En narrativa ha publicado los libros colectivos Sobras incompletas (Vosa, 1995) y Tres pájaros (Crepitus, 2001). Ha sido antologado en New spanish poetry (Nueva poesía española), Poemas para cruzar el desierto, Siete samurais, Agua: símbolo y memoria, Poesía para bacterias, El Tejedor en… MadridPolwysep w wierszu (Península en verso),Poesía en sidecar y Poesía en Los Jacintos.

Ha coordinado la antología Poesía Capital (Sial, 2008). Parte de su obra se ha traducido al inglés y al polaco. Ha sido becado por la Fundación Rafael Alberti y representó a España en los primeros encuentros de Poesía Joven Europea (París 2004). Ha trabajado como periodista y guionista.