Mauricio Redolés: Algo nuevo anterior (recuerdos). Por Juan Rodríguez

Redoles Algo nuevo anterior

 


Mauricio Redolés: Algo nuevo anterior (recuerdos)
Lumen, 2017.
229 páginas.
$12.000

Por Juan Rodríguez

 

Hay memorias decimonónicas, totales, o que pretenden serlo; y hay memorias modernas, fragmentarias, pero que no renuncian a mostrar a un yo y sus circunstancias, de modo similar a una conjunción de puntos que sugiere una línea y hasta un paisaje. Algo nuevo anterior (recuerdos), del poeta y músico Mauricio Redolés (Santiago, 1953) apuesta por lo segundo. Son memorias sin continuidad, sin progreso, pero entretejidas, construidas a partir de la yuxtaposición de recuerdos. Y quizás por eso son memorias más reales, o verosímiles, pues aunque seguimos hablando de fragmentos, y eso nos hace pensar en un todo, sería un todo sui generis, paradójico, un todo que es más que sus partes, o incluso menos. Por eso tras leer estos recuerdos la pregunta, enriquecida, sigue siendo: ¿Quién es Mauricio Redolés?

Tal vez un fragmento ayude a comprender estas memorias, la memoria de Redolés, y, por qué no, intuir a la persona que recuerda: «Los torturadores de la Academia de Guerra Naval en Valparaíso nos gritaban desesperados cuando nos quedábamos en silencio en los interrogatorios: “¡Coopera, huevón, coopera!”. En el campo de concentración de Colliguay, donde íbamos a dar la mayor parte de los presos políticos de Valparaíso y alrededores, un equipo de baby fútbol que participaba de un campeonato interno se llamaba “Los Coopera Huevón Coopera”, y el grito de guerra era: “¡Coopera Huevón!”, gritaba uno, “¡Coopera!”, contestaba el resto, así tres veces y al final todos al unísono: “¡Co-Pe-Ra-Hue-Von-Co-Pe-Ra!”». ¿Será, entonces, que una persona —o al menos Redolés— es tragicómica, es un personaje, una máscara, varias máscaras? Quizás sea como una librería de viejos, con sus obras y sus lectores; con sus recuerdos, sus fantasías. La sugerencia viene del propio Redolés, es un fragmento de otro libro, su antología El estilo de mis matemáticas (Lumen, 2017), allí leemos: «En donde las librerías de viejo están / llenas de obras que / luego la memoria / tendrá que someter a la fantasía».